Si su empresa realiza obras de construcción en Alemania, el cliente tiene la obligación legal de retener el 15 % de cada pago e ingresarlo en la Hacienda alemana. No es una sanción ni una muestra de desconfianza: se trata del Bauabzugsteuer, una retención en la fuente introducida en 2002 contra el trabajo irregular en las obras.
Lo único que lo evita es un certificado de exención en vigor: la Freistellungsbescheinigung prevista en el §48b de la ley alemana del impuesto sobre la renta.
A quién afecta
No se trata solo de albañiles. Se consideran obras de construcción casi todos los trabajos que modifican una edificación o parte de ella:
- estructura, movimiento de tierras y demoliciones
- instalaciones eléctricas, fontanería, calefacción, ventilación
- montaje de ventanas, puertas, suelos y revestimientos
- aislamientos, fachadas, cubiertas
- montaje de instalaciones unidas de forma permanente a la edificación
En cambio, no afecta al proyecto, a la dirección de obra, a la limpieza ni al mero transporte de material.
Cuánto dura y cómo se renueva
El certificado se expide por regla general para tres años, y en la primera solicitud a menudo para un plazo más corto. Resuelve la oficina tributaria competente según el país del domicilio de la empresa.
Es importante saber que lo que cuenta es la fecha de pago, no la fecha de emisión de la factura. Si el certificado caduca entretanto, el cliente retendrá el 15 % incluso de una factura por trabajos realizados cuando aún lo tenía. Por eso conviene solicitar la prórroga con varias semanas de antelación.
Qué hacer cuando ya le han retenido
El impuesto retenido no está perdido: puede solicitarse su devolución. Eso implica, sin embargo, presentar una solicitud, aportar justificantes de los importes retenidos por cada cliente y una espera que se mide en meses. Sale mucho más barato conseguir el certificado antes de empezar a facturar.
La solicitud se presenta en alemán y, en la primera petición, la oficina suele exigir la documentación de inscripción de la empresa, los números de identificación fiscal y una descripción de los encargos. Si no quiere afrontarlo, lo gestionamos por usted.